domingo, 27 de marzo de 2022

Dejarse llevar

 No te imaginas lo que me ha dolido que dijeras que todo lo que pasó fue porque "te dejaste llevar". Toda mi vida he estado enfocándome en el momento y aprendiendo a disfrutarlo. Eso es lo que hice contigo. Claro, supongo que yo también me dejé llevar... pero sabía perfectamente lo que hacía, lo que quería hacer.. estaba donde quería estar. Contigo. Todo lo demás seguía ahí, inmóvil, ajeno a todo, mientras mi tiempo contigo pasaba a la velocidad de la luz. Sabía que se me escapa de las manos y recuerdo las millones de veces que te abrazaba con fuerza con la esperanza de retenerte. Como si pudiera parar el tiempo... Me dejé llevar por todo lo que me transmitías, porque a tu lado me sentía la persona más feliz, más afortunada, más importante. Pero no fue el tiempo lo que paró todo eso. No. Fuiste tú, porque un día decidiste que dejarse llevar no era bueno. Que el amor que se supone sentías no era lo suficiente como para seguir dejándote llevar. Porque nada es suficiente o porque yo no soy suficiente. Y no lo voy a ser nunca para ti, si no te has movido ya, aún a sabiendas de que esta distancia nos va a llevar a perdernos de manera definitiva o a mantenernos, tal vez, como un recuerdo. Ni feliz, ni afortunada, ni importante... simplemente pasó porque te dejaste llevar. 

Cuando uno se deja llevar, se libera y está abierto a encontrar nuevos caminos. Partimos de algo más profundo, más real, más ser uno mismo. Es amar, ser valiente, actuar con el corazón. Así es como se debe sentir el agua que fluye por un río y que poco a poco va haciendo su camino. Saltando rocas, divirtiéndose en los remolinos, sin saber dónde va a llegar.  

Cuando dejas de hacerlo es porque no quieres ese camino, te da miedo esa libertad o porque el amor no es lo suficientemente fuerte para correr riesgos. 

Dejarse llevar, dicho de tus labios y seguido de tus pasos atrás, suena a arrepentimiento. Y eso, como muchas otras frases que yo consigo sacar sin esperarlas, duelen de una manera indescriptible. Nunca te podrás hacer una idea de lo que suponen esas palabras en momentos en los que me siento tan vulnerable.




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